Mujeres se liberan de esposos malos
Por José Carrera L. | 12 May 2006 | Categoría: Análisis |El cine argentino tiene el mágico encanto de la simplicidad. Nada de situaciones rebuscadas, sino meramente humanas, sencillas.Esta vez les cuento de, Cleopatra de Eduardo Mignogna.
Cleo, la maestra jubilada, (Norma Aleandro) toma, sin darse cuenta, un camino a no sé donde, en compañía de una actriz de telenovelas, (Natalia Oreiro) la cual ya no puede con su éxito ni consigo.
Juntas comparten tres días de aparente sin sentido.
Son las ganas de vivir, fuera de una rutina que desmerece el esfuerzo.
Una comedia de buen humor entre el teje y maneje diario de la vida.
Bonita doña Norma.
Véala, vale la pena. A lo mejor se identifica si es mujer o reflexiona si es hombre. Pero que sí, se distrae.
Del mismo tema, la película italiana Pan y Tulipanes. Dirigida por Silvio Soldini. Interpretada por Lucía Maglietta y Bruno Ganz.
Atiborrada de premios en el 2000, su éxito está quizá, en el original argumento, el rítmico desarrollo de la trama, con la bella Italia de fondo y… la música. Me recuerda a la Italia de Vittorio de Sica.
Algo inverosímil en esta época, el argumento y su desarrollo, ya que las situaciones se manejan entre gentes de ingenua confianza. Así debería ser ¿no?
Venecia. Deseos de sobrevivir de un ama de casa, en un ambiente diferente a la situación familiar, sin responsabilidad alguna, con la conciencia olvidada no sé dónde. Un encanto.
La música hace que nos sintamos fervorosos y añorantes de un “por qué, yo no”.
Lamento que los malos de las dos películas sean hombres ciegos de vista, uno despreciable por su conducta, otro amargado por la vejez y el desempleo.
Claro, en el mundo aún machista de ahora, todavía relumbra el concepto de la sufrida y abnegada mujer, con un carácter angelical. El lobo y la Caperucita.
Dos buenas películas para pasar un rato sin preocupaciones, sin nadie que te diga sssht, entre amigos, para luego disfrutar de un chocolate caliente, especialidad de mi colombiana esposa. ¡De película!